POLICIALES
25 de agosto de 2026
LA JUSTICIA FEDERAL INVESTIGA SI LOS 150 KG DE MARIHUANA TENIAN DESTINO FINAL EN LA RIOJA
La Justicia Federal de La Rioja está peritando los teléfonos y otros dispositivos de los cuatro tucumanos detenidos, para establecer dónde se iba a distribuir la marihuana y cocaína incautadas. Se movilizaban en dos vehículos, uno iba adelante previendo los controles.
Hace una semana, el operativo de la Policía de La Rioja revolucionó al norte del país, por que en forma coordinada con el Juzgado Federal local, secuestró 150 kilos de droga, entre los que se encontraban dos kilos de cocaína, a la vez que detuvo a cuatro personas, todas de origen en Tucumán.
El allanamiento se realizó en el hotel Imperial, a pocas cuadras del centro de esta Capital.
El secretario penal del Juzgado Federal de La Rioja, José Luis Combina, confirmó la detención de cuatro personas oriundas de Tucumán y detalló el detrás de escena de una investigación que demandó seis meses de inteligencia, en diálogo con radio La Red La Rioja.
El funcionario valoró el resultado del operativo y destacó que la labor policial de campo fue «una tarea silenciosa en las tareas de vigilancia e investigación» que permitió dar el golpe en el momento justo. En ese sentido, advirtió que la rapidez en la medida fue clave para acorralar a los sospechosos en el establecimiento hotelero: «Si uno hubiese realizado la medida procesal fuera de tiempo, tal vez esos vehículos y personas ya no estaban en el hotel».
Al momento de detallar la logística de la organización, Combina reveló que los narcos se trasladaron desde Tucumán utilizando dos vehículos con roles bien definidos. Mientras un automóvil transportaba el cargamento de estupefacientes, el otro circulaba por las rutas «abriendo camino» para detectar controles policiales o puestos camineros.
En cuanto a los acusados, el secretario aclaró que «las cuatro personas son oriundas de la provincia de Tucumán» —tres hombres y una mujer— y descartó por el momento detenidos locales. Asimismo, confirmó que uno de los hombres está sindicado como la cabeza de la maniobra por contar con antecedentes en la ley de estupefacientes, lo que «hace presumir que se dedica a esto».
Durante la requisa, las fuerzas de seguridad incautaron también celulares y «dos aparatos de comunicación conocidos como el famoso handy», tecnología que ahora será peritada por la Justicia para reconstruir la red de contactos.
Si bien las sospechas apuntan a una red de redistribución, la Justicia busca determinar si el cargamento iba a abastecer al mercado riojano o si la provincia era solo una parada técnica hacia otro punto del país. Al respecto, Combina señaló que la clave estará en la apertura de los dispositivos móviles secuestrados: «Una vez que se haga apertura de esos teléfonos y se hagan las pericias, seguramente va a haber mucha información que extraer y analizar».
Por el momento, el sumario ya fue remitido al Ministerio Público Fiscal, mientras los cuatro tucumanos permanecen alojados en celdas federales a la espera de sus declaraciones indagatorias.
Cabe recordar que un equipo de efectivos de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico irrumpieron en las habitaciones del hotel Imperial, donde los tucumanos estaban alojados desde la noche anterior para coordinar la entrega de la droga. El operativo se hizo de manera sorpresiva y simultánea para evitar que los sospechosos pudieran ofrecer resistencia o descartar el cargamento.
La droga fue encontrada en ladrillos listos para su distribución y fue valuada en unos $3.000 millones. Se trata de la mayor incautación de estupefacientes de la historia de la provincia de La Rioja. Aunque la causa quedó bajo secreto de sumario, la dimensión del operativo llevó al ministro de Seguridad de esa provincia, Miguel Zárate, a anunciar que la maniobra de distribución que la banda estaba a punto de consumar quedó desarticulada.